Estudiantes aprenderán que no existe Dios »

La escuela del estado Victorian en Australia pronto podrán tomar clases de educación religiosa en las que se les enseñará que no existe ninguna sola evidencia de la existencia de Dios.

La Sociedad Humanista de Victoria ha desarrollado un currículum para los alumnos que el cuerpo de acreditación gubernamental del estado dice que tiene la intención de aprobar, según reportó el diario The Sunday Age.

Los voluntarios acreditados podrán enseñar su propia filosofía en el horario establecido para la clase. De la misma forma en que se enseñan lecciones impartidas por grupos religiosos, los padres podrán pedir que sus hijos no participen en ellas.

“Los padres Ateos estarán muy complacidos en saber que pronto estarán disponibles cursos de ética humanista en algunas escuelas estatales”, dijo el presidente de la Sociedad Humanista Victoriana, Stephen Stuart.

La sociedad no se considera a sí misma como una organización religiosa y cree que la ética “no tiene una conexión con la religión”.

Los humanistas creen que las personas son responsables por sus propios destinos y rechazan la noción de una fuerza sobrenatural o dioses.

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Los Ateos se hacen fuertes »

“Probablemente no hay dios, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida”. Este eslogan lucirá en los autobuses de Londres a mediados de enero. Se trata de la primera campaña ateísta en Reino Unido financiada con donaciones de contribuyentes anónimos. Y ha sido un éxito. Preveían recaudar 5.500 libras (6.500 euros) y en tan sólo dos días reunieron 10 veces más. No es algo aislado. Esta semana se ha puesto en marcha una iniciativa similar en Washington. Los ensayos que arremeten contra la religión se convierten en superventas y, en España, aumentan las solicitudes de apostasía. Parece que la hora de los no creyentes ha llegado. ¿Está el ateísmo tomando una nueva conciencia más activa en la sociedad?

No es fácil confesar que uno es ateo, es decir, que niega la existencia de Dios, según señala el biólogo Richard Dawkins, conocido como el rottweiler de Darwin por su férrea defensa de la teoría evolucionista. “La situación de los ateos hoy en día en América es comparable a la de los homosexuales 50 años atrás”, escribe Dawkins en el ensayo El espejismo de Dios (Espasa Calpe), que ha vendido 1,5 millones de ejemplares. “Los ateos son mucho más numerosos, sobre todo entre la élite educada, de lo que muchos creen”, prosigue. El problema es que, a diferencia de otros grupos religiosos, no están organizados. “Un buen primer paso podría ser generar una masa crítica con aquellos que desean salir a la luz y así animar a otros a hacer lo mismo. Pueden hacer mucho ruido”.

Ruido considerable es el que ha conseguido la citada campaña del autobús ateísta británico. La gestiona la British Humanist Association -una organización que promueve acabar con la privilegiada posición de la religión en la ley, la educación y los medios de comunicación- a través de la web www.justgiving.com/atheistbus. Su patrocinador más ilustre es el propio Dawkins. Iniciada el 21 de octubre, se propuso recaudar 5.500 libras (6.500 euros, el coste de un mes de los anuncios en 30 autobuses) y sólo necesitó dos horas para conseguirlos. En dos días, ya tenían 58.900. La cuenta ya va por 143.200 euros.

“Los donantes sienten que no tienen voz, que el Gobierno y la sociedad presta demasiada atención a la religión y a sus líderes, mientras que a los que no son religiosos se les ignora”, señala desde la capital británica Hanne Stinson, directora de la British Humanist Association. Al otro lado del Atlántico, la American Humanist Association ya ha organizado una campaña similar para los autobuses de Washington con el lema ¿Por qué creer en un dios? Sé bueno por la propia bondad. Se puso en marcha la semana pasada con una previsión de 200 autobuses (www.whybelieveinagod.org). En España, la Unión de Ateos y Librepensadores estudia unirse a la campaña.”Aunque las condiciones en España no son las mismas que en el mundo anglosajón, donde las alternativas de ateos y agnósticos son mucho mas respetadas, y su prestigio social es consecuencia de su permanente presencia en el mundo de las ideas”, señala la asociación en su web, ateos.org.

Este nuevo ateísmo también ha irrumpido en las librerías. Una ilustre alineación de científicos e intelectuales ha emprendido la batalla dialéctica a gran escala contra la religión. Sus ensayos se han convertido en superventas. En El espejismo de Dios (10.000 ejemplares vendidos en España), Dawkins expone su hipótesis de que Dios no existe, sostiene que no necesitamos la religión para ser morales y que podemos explicar las raíces de la religión y la moralidad en términos no religiosos. El ensayista Christopher Hitchens argumenta en Dios no es bueno (Debate) que la religión da una explicación errónea del origen del ser humano y del cosmos, que causa una peligrosa represión sexual y que se basa en ilusiones. Ha vendido cerca de 150.000 ejemplares en Reino Unido y 12.000 en España. En EE UU, el filósofo Sam Harris, autor de The end of faith (W.W. Norton) pone de vuelta y media a las grandes confesiones: el judaísmo, el cristianismo y el
islam. Las tacha de locuras socialmente aprobadas, cuyos credos son irracionales, arcaicos y mutuamente incompatibles (200.000 vendidos).

En Italia, el matemático Piergiorgio Odifreddi ha escrito ¿Por qué no podemos ser cristianos? (RBA), que ha colocado 200.000 ejemplares en su país. En Francia, Michel Onfray se situó en 2005 entre los más vendidos con Tratado de Ateología (Anagrama), un alegato a favor del pensamiento hedonista y contra la religión. Vendió 209.700 ejemplares. Las cifras parecen indicar que aumenta el interés por la crítica a las religiones. Odifreddi, aun así, es cauto: “Hay una buena parte de la población que valora la razón y la ciencia, pero es una minoría sin mucho acceso a los medios de comunicación”.

La razón de este nuevo movimiento está, irónicamente, en los propios fundamentalistas religiosos, según sostienen varios especialistas. “La beligerancia de las religiones lleva a la gente a tocar a rebato”, explica el teólogo de la Universidad Carlos III Juan José Tamayo. “Las religiones han despertado de un modo social y culturalmente agresivo, porque reclaman una presencia en el espacio público; quieren intervenir en la vida privada y tener un peso político. En definitiva, quieren que los Estados sean confesionales”. Una idea con la que coincide el filósofo Reyes Mate, profesor del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC): “La crítica a la religión resurge cada vez que la religión se quiere convertir en principio moral de la democracia”.

Cuando se habla de integrismo se suele pensar en los países musulmanes, pero también se encuentra en el corazón de Occidente. “Pienso en Estados Unidos”, sigue el teólogo Tamayo. “En la campaña electoral de 2004, entre John Kerry y George W. Bush, la politización de la religión fue notable: los dos candidatos recordaban constantemente que creían en Dios”. Es el caso, por ejemplo, de las escuelas de algunas zonas de Estados Unidos que quieren introducir en las aulas la enseñanza del creacionismo y del diseño inteligente (que equivale a la interpretación literal de la Biblia). Los líderes religiosos occidentales, como el papa Benedicto XVI, o los grupos evangélicos en EE UU, pretenden influir en la política porque “consideran que necesita una legitimación religiosa”, señala Tamayo. Además exigen “que la ética se fundamente en un ser trascendente, ya que no reconocen a los políticos como guías morales”, e imponen que los textos sagrados,
que son míticos y simbólicos, sean considerados como histórica y científicamente válidos.

Esa intervención de la religión en la vida privada es la que pidió el cardenal Antonio María Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal Española, en octubre en el sínodo de los obispos de Roma. Criticó el laicismo, es decir, que las personas, la sociedad y, sobre todo, el Estado, sean independientes de cualquier organización o confesión religiosa. Lo dejó claro: “El Estado moderno, en su versión laicista radical, desembocó en el siglo XX en las formas totalitarias del comunismo soviético y del nacional-socialismo”. Por eso llama a que la Iglesia participe en la vida privada e incluso en los debates legislativos.

Muchos ciudadanos en España han reaccionado. Las solicitudes de apostasía en los seis primeros meses de 2008 han sido 529, lo que supera a las de todo 2007 (287) y a las de 2006 (47), según la Agencia Española de Protección de Datos. El Ayuntamiento de Rivas, en Madrid, abrió en marzo una oficina para facilitar los trámites de apostasía. En menos de un mes recibió más de 1.100 consultas de toda España. Entre los principales motivos: la reelección de Rouco como presidente de la Conferencia Episcopal. Y no son sólo las apostasías. La práctica religiosa también desciende. Si en 1998 los españoles que se consideraban católicos eran el 83,5%, 10 años después son el 78%, según el barómetro de enero de 2008 del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Las cifras, sin embargo, podrían quedarse cortas. “Ese 78% que dice que es católico, lo es por el bautismo y otros símbolos introducidos en la infancia”, señala el teólogo Tamayo. “Esa educación puede que continúe o que se interrumpa y dé lugar a la apostasía o a la indiferencia, que es el fenómeno mayoritario”, añade. Los datos se elevan entre los jóvenes. El 46% de los chicos entre 15 y 24 años se consideran agnósticos, ateos o indiferentes, según un informe de la Fundación Santamaría de 2005 (en 1994, eran el 22%). El 39% se define como católico no practicante y tan sólo el 10%, como católico practicante. Las razones del descenso: la “impopular” postura de la Iglesia “en temas como la ley que regula el matrimonio homosexual, el aborto o la sexualidad”, según uno de los autores del informe, el sociólogo Juan González-Anleo.

Este nuevo ateísmo lucha contra la religión en la arena dialéctica. “Esa hostilidad que yo y otros ateos expresamos ocasionalmente contra la religión está limitada a las palabras. No voy a poner una bomba a nadie, ni a decapitarlo, ni a lapidarlo, ni a quemarlo en la hoguera ni a crucificarlo ni a estrellar aviones contra sus rascacielos”, escribe Dawkins. De hecho, el propio lema del bus ateísta británico se aleja del dogmatismo. El probablemente reconoce que igual que no hay pruebas de la existencia de Dios, tampoco las hay de lo contrario. “No es necesario mantener una relación hosca con la religión”, considera el filósofo Jesús Mosterín, miembro del CSIC. “Se puede conservar sin creérsela pero con curiosidad y simpatía, como una tradición folclórica más”. Eso sí, aunque dialéctica, es una batalla sin cuartel.

La crítica a la religión es antigua pero, sobre todo desde el siglo XIX, cuenta con una aliada crucial: la ciencia. Así lo ha expuesto el premio Nobel de física estadounidense Steven Weinberg en The New York Review of Books: “Creo que entre la ciencia y la religión existe, si no una incompatibilidad, por lo menos lo que la filósofa Susan Haack ha llamado una tensión, que gradualmente ha ido debilitando la creencia religiosa, especialmente en Occidente, donde la ciencia ha avanzado más”. La ciencia, enumera el Nobel, explica mejor el funcionamiento del mundo que la religión y refuta el papel del hombre como protagonista de la creación. Otro de los físicos más prestigiosos del mundo, Stephen Hawking, lo suscribe: Las leyes por las que se rige el universo “no dejan mucho espacio para milagros ni para Dios”.

Ciencia y religión no pueden convivir en paz, añade el matemático Odifreddi. “La ciencia acepta verdades basadas en confirmaciones empíricas y deducciones matemáticas y lógicas. La religión, al menos la católica, se refiere a un libro de hace 2.000 años y a pronunciamientos dogmáticos de concilios y del Papa. Es difícil imaginar métodos más opuestos”.

Pero ¿podemos vivir sin Dios? La respuesta de los científicos, filósofos y teólogos no es unánime. El Nobel Weinberg confiesa que no es fácil no creer, pero está convencido de que la creencia declina inevitablemente en Occidente. Y añade que aunque las prácticas religiosas se mantengan durante siglos, no está tan seguro de que la creencia perviva. “Hay que distinguir la religión, que es construcción social, de la experiencia religiosa, que es personal”, matiza Tamayo. “Las iglesias son instituciones, con un atractivo político y social, que incluso hoy pocas veces implican creencias profundas”, añade Odifreddi, “por lo que pueden sobrevivir aunque la fe languidezca”. “En el futuro seguiremos creyendo, porque lo llevamos de fábrica”, argumenta el físico Jorge Wagensberg. “La psicología del desarrollo, la antropología cognitiva y la neurociencia señalan que evolutivamente estamos programados para creer”.

Otros están convencidos de que la ciencia es la respuesta. “¡Todos creemos en algo!”, concede el matemático Odifreddi. “La cuestión es qué debemos creer; yo creo que la ciencia puede ofrecer incluso una concepción espiritual del mundo, al mostrar cómo tras el aparente caos del cosmos descansa un orden profundo”. Su conclusión es clara: “La ciencia es hoy la religión verdadera, mientras que la vieja religión es sólo superstición. Así que si alguien quiere creer en algo, puede creer en la ciencia y su manera de ver el mundo”.

Los mandamientos de Dawkins
En ‘El espejismo de Dios’, el biólogo Richard Dawkins presenta una lista de principios morales laicos válidos universalmente. La elaboró a partir de una lista encontrada al azar en Internet, para demostrar que son unos valores comunes que no necesitan legitimación religiosa. Estos son algunos.

- No hagas a otros lo que no quieras que te hagan.

- No pases por alto la maldad ni te acobardes al administrar justicia, pero disponte siempre a perdonar el mal hecho si media el arrepentimiento.

- Prueba todas las cosas: revisa tus ideas frente a los hechos y prepárate para descartar incluso las creencias más arraigadas.

- Respeta el derecho de los demás a estar en desacuerdo contigo.

- Fórmate opiniones independientes basadas en tu razón y en tu experiencia: no permitas ser manejado.

- Cuestiónalo todo.

- Disfruta de tu vida sexual (en tanto no hagas daño a nadie) y deja a los demás que disfruten de la suya.

- No adoctrines a tus hijos. Enséñales cómo pensar por sí mismos y cómo estar en desacuerdo contigo.

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¿Por qué creer en un dios? Hechos interesantes que posiblemente no conoces »

El sitio Web de la campaña publicitaria Humanista en los autobuses de Washington D.C. lista estos…

Hechos interesantes que posiblemente no conoces

Las siguientes preguntas se han hecho en respuesta a los posters humanistas en los autobuses Metro:

  • ¿Por qué no creer en un dios?
  • Sin un dios ¿para qué ser bueno?
  • ¿Acaso no trata la Navidad realmente sobre Jesús?
Recorre hacia abajo la página, para leer las respuestas.
¿Por qué no creer en un dios?
  • No existe una definición acordada universalmente de Dios, una descripción de lo que Dios hace, o una lista de cosas que Dios quiere que los humanos hagan. Diferentes culturas, fes, denominaciones religiosas, teólogos, y gente ordinaria han sostenido variedades absurdas por siglos. De hecho, la gente no siempre habla de la misma cosa. De modo que es difícil saber dónde comenzar cualquier exploración racional o útil sobre el tema.
     
  • La mayoría de las definiciones de Dios no son experimentables científicamente. Son abstracciones filosóficas, contradicciones lógicas, nociones espirituales imprecisas, o sentimientos subjetivos. De manera que parece no haber forma de mostrar que esta o aquella idea particular idea de dios es verdadera o falsa, o que al menos tenga sentido. Más aún, la mayoría de la gente ni siquiera quiere que su idea de dios sea científicamente experimentable, ya que podría resultar en que pudiera ser falseada.
     
  •  Esas definiciones de Dios que son científicamente experimentables, tales como las ideas muy humanizadas y limitades de dioses de los niños pequeños y gente antigua, siempre han carecido de evidencia. La idea de Santa Claus también cae en esta categoría.
     
  •  Para explorar este tema más profundamente, un lugar para comenzar (en inglés) es enhttp://www.infidels.org/library/modern/theism/arguments.html.
Sin un dios ¿para qué ser bueno?
  • Porque de todas formas tu sabes que quieres serlo. A menos que hayas nacido un sicópata o que te hayan destruido tus sensibilidades naturales desde tu niñez, tienes el mismo sentido de lo correcto y lo equivocado, de lo justo y lo injusto, de lo bueno y de lo malo, de lo amable y de lo grosero, que todas las demás personas en el resto del mundo.
     
  • No importa si las personas han sido criadas como Judíos, Cristianos, Musulmanes, Hindús, Budistas, Confucionistas, Humanistas, o cualquier otra cosa, o nada en particular, todos tienen los mismos tipos de nociones y sentimientos éticos. Entonces, excepto en extremas circunstancias, todos ellos pueden comparar notas con cada uno y apelar a las sensibilidades morales de los demás. No es necesaria ninguna creencia específica para la bondad.
     
  • Los seres humanos son primates sociales. Por eso tienen integrados sentimientos básicos de empatía y socialidad, tal y como los tienen otros primates sociales como los chimpancés, los bonobos, los gorilas, los babunos, y otros semejantes. Estos animales no obtienen su comportamiento social de Escrituras ni tampoco tú. La moralidad encuentra sus raíces en la naturaleza humana.
     
  • Los seres humanos son pensadores conceptuales que tienen un sentido de causa y efecto. Esto permite refinamientos de los impulsos naturales por medio de un mejor entendimiento de las consecuencias de corto y largo plazo. Y esto permite a los humanos aprender de experiencias para que puedan hacer trabajar mejor sus inclinaciones naturales para ellos. 
     
  • Los seres humanos también son comunicadores. Comparten sus pensamientos y experiencias unos con otros y a través de generaciones. Esto construye una tradición de éticas que todavía refina más las nociones humanas de moralidad. Y esto permite a la gente aplicar sus descubrimientos en sistemas de evolución de leyes, religión, estándares comunitarios, organización social, ética en negocios, etiqueta, y similares.
     
  • Si quieres leer más sobre este tema, puedes leer (en inglés) más información aquí
¿Acaso no trata la Navidad realmente sobre Jesús?
  • La temporada festiva viene del solsticio de invierno, el primer día de invierno, el cual es el día más corto del año. Usualemte cae el 1ro de Diciembre, y se ha venido celebrando en el hemisferio norte desde tiempos prehistóricos. Estaba marcado como el principio del “regreso del Sol” porque, después de eso, los días comienzan a hacerse más largos.
     
  • Los Hebreos antiguos se referían al solsticio de invierno como el renacimiento de la luz, llamándolo Nayrot, el festival de luces. Cuando Judah Maccabee venció a los Griegos y capturó a Jerusalén en 164 antes de la era Común, él rededicó el templo santuario durante el Nayrot, renombrándolo el festival Hanukkah. Pero como el cálculo Judío del Hanukkah está basado en un calendario lunar en vez de en uno solar, el Hanukkah puede comenzar casi en cualquier día de Diciembre.
     
  • Los Romanos antiguos tenían su festival de Saturnalia, la fiesta de Saturno, en esta fecha. Se caracterizaba por grandes fiestas, se regalaban obsequios, y se adornaba todo con laureles. Sin embargo, calcularon mal la fecha del solsticio y esto hacía que variara  anualmente entre Diciembre 23 y Diciembre 25.
     
  • Cuando el Catolicismo Romano reemplazó al politeísmo antiguo, la Iglesia encontró práctico el adoptar la antigua celebración Romana, renombrándola Misa de Cristo. Pero este movimiento popular, hecho en el siglo tercero, no fue acogido con total aprobación. Los Cristianos en el Medio Oriente vieron a sus hermanos Europeos como idólatros y adoradores del Sol por repaquetar este festival pagano como el nacimiento de Jesús.
     
  • Conforme el Cristianismo se expandía a través de Europa, las variadas culturas “barbáricas” agregaron sus propias prácticas pre-Cristianas del solsticio a la Navidad. De este modo, el árbol siempre verde fue introducido por la gente Germana; los acebos y los muérdagos, sagrados para los Druidas, vienen de los Celtas; y el tronco de Yule y los villancicos fueron proporcionados por los Anglo-Sajones.
     
  • Pero algunos Cristianos condenaron estas trampas, especialmente el árbol de Navidad, citando a Jeremías 10:1-5 en la Biblia: “Escucha, pueblo de Israel, la palabra del Señor.2 Dice así: «No aprendan ustedes la conducta de las naciones, ni se aterroricen ante las señales del cielo, aunque las naciones les tengan miedo. Las costumbres de los pueblos no tienen valor alguno. Cortan un tronco en el bosque, y un artífice lo labra con un cincel. Lo adornan con oro y plata, y lo afirman con clavos y martillo para que no se tambalee.”
     
  • En las primeras colonias Norte Americanas, la mayoría de los Protestantes no celebraban la Navidad, viéndola como una celebración Católica. Por esta razón las tropas principalmente Protestantes de George Washington no objetaron cruzar el Delaware durante la noche de Navidad para atacar a los Hessianos Católicos la siguiente mañana. Era solo otro día más para ellos.
     
  • No fue sino hasta los 1800s que la celebración comenzó a ganar una aceptación más amplia. Las costumbre Noreuropeas fueron introducidas a los Estados Unidos por el flujo de inmigrantes. Entonces muchas personas deliberadamente pudieron de moda una celebración secular de la estación que fuera aceptable para los Protestantes.
     
  • El dibujante Americano Thomas Nast creó el Santa Claus secular de una variedad de imágenes tradicionales Europeas del “Viejo Hombre del Invierno” (que tiene sus raíces en el dios Odín Escandinavo). Algunos atributos del Santo Católico Nicolás fueron agregadas. Los colores del trajede Santa fueron bastante variados hasta que fueron codificados en el siglo XX por Coca Cola por medio de su publicidad.
     
  • La canción “Santa Claus is Coming to Town”, que lleva la estrofa “so be good for goodness sake”, fue escrita en 1934 por J. Fred Coots y Haven Gillespie como una canción festiva para niños. Se volvió instantáneamente popular cuando EddieCantor la cantó en su programa de radio ese Noviembre.
     
  • Por todo esto, los humanistas saben que ellos también pueden disfrutar justificadamente las festividades de invierno. Para conocer cuántos humanistas están celebrando en una forma específicamente humanista, visita http://www.humanlight.org/

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Mito: los Ateos Militantes son Ateos Fundamentalistas, un Nuevo Ateísmo »

Mito:

Los ateos militantes son solo otro tipo de fundamentalistas, empujando rudamente su religión sobre todos los demás. Estos ateos fundamentalistas son tan peligrosos, intolerantes, y dogmáticos como cualquier fundamentalista Cristiano.

Respuesta:

Parece haber un creciente número de personas que responden a las críticas ateas sobre la religión o el teísmo etiquetando a la persona como un ateo “fundamentalista”. La etiqueta es problemática porque no existen creencias escenciales o “fundamentales” sobre el que un ateo pueda ser “fundamentalista”. ¿Entonces por qué la gente utiliza esta etiqueta? ¿Por qué tanta gente siente que la etiqueta es apropiada? Esto parece ser, en su mayor parte, debido al malentendido sobre y el prejuicio contra el fundamentalismo.

Muy frecuentemente, la palabra “fundamentalismo” es utilizada como abreviación para el dogmatismo incondicional e irreflexivo. La gente es considerada “fundamentalista” si son groseros, intransigentes, y dedicados a posiciones absolutistas. Este no es un entendimiento preciso ni justo del fundamentalismo: malinterpreta el fundamentalismo como una actitud o un tipo de personalidad en vez de un tipo de doctrina y no es justo para los fundamentalistas, porque no todos ellos caben dentro de la descripción de este tipo de actitud.

El término “fundamentalismo” se originó en el Cristianismo Americano cuando The Fundamentals: A Testimony of the Truth fue publicado entre 1910 y 1912. Esta serie de libros de 12 volúmenes delineaba las creencias “fundamentales” que supuestamente eran requeridas para todos los Cristianos:

  • La infalibilidad e inspiración de la Escritura
  • El nacimiento virginal de Cristo y la Deidad de Cristo
  • La muerte de Jesús Cristo por la substitución de los pecadores y la expiación de la sangre
  • La resurrección corporal de Cristo y Su visible regreso a la Tierra
  • Un juicio de los salvos y perdidos seguido por un cielo literal y un infierno literal.

Si el fundamentalismo es principalmente sobre la promoción de creencias “fundamentales”, no es posible que esto sea aplicado al ateísmo porque el ateísmo no tiene creencias, mucho menos creencias “fundamentales”. El Ateísmo es la ausencia de creencia en dioses, nada más y nada menos, no hay nada “fundamental” para a lo que los Ateos “regresen” para poder alcanzar un ateismo más puro u original.

Aunque originalmente se aplicó a una clase de Cristianos Protestantes, el término rápidamente adquirió un uso más amplio a movimientos en muchas otras religiones donde un enfoque era puesto en las creencias “fundamentales” así como en un número de otras posiciones. El Proyecto Fundamentalismo ofrecía estas “resemblanzas familiares” encontradas en la mayoría de los movimientos fundamentalistas:

  • el idealismo religioso es usado como una base para una identidad personal y comunitaria
  • la verdad es revelada y unificada
  • el fundamentalismo es intencionalmente “escandaloso”
  • los miembros son parte de una lucha cósmica
  • los eventos históricos son reinterpretados a la luz de su lucha cósmica
  • la oposición es demonizada (porque la oposición está en el lado opuesto de la lucha cósmica)
  • se escogen selectivamente partes de su tradición y herencia
  • los hombres casi siempre controlan posiciones de poder como parte de un grupo de doctrinas patriarcales e incluso misóginas
  • la hegemonía cultural modernista, y frecuentemente secular, es envidiada, incluso mientras tratan de derrocarla
  • la erosión de la religión y su rol apropiado en la sociedad es presentado normalmente como su preocupación primaria
  • algún tipo de Manicheanismo (dualismo) es utilizado
  • alguna forma de Milenialismo o Mesianismo es usado

Una persona o movimiento puede ser “fundamentalista” sin que todas estas categorías sean verdaderas - simplemente estas son las más comúnes que aparecen la mayor parte del tiempo. Entre más de estas características una persona o movimiento tiene, más “fundamentalistas” son. Incluso un examen superficial de ellas revela que solo una o dos posiblemente podrían ser aplicadas a los ateos - e incluso entonces, no más que la mayoría de las personas en el mundo. Los Ateos ciertamente pueden demonizar la oposición, por ejemplo, pero no lo hacen más que los liberales, los conservadores, etc.

Es posible ser un Ateo dogmático que no razona bien, no escucha los argumentos de otros, y no se ajusta a sus ideas cuando adquiere nueva información. Tales ateos pueden ser llamados “ateos fundamentalistas” y su ateísmo llamado “ateísmo fundamentalista” por algunos Cristianos. Algunas veces, la gente va más lejos y concluye que todos los ateos y todo el ateísmo es así, basado solo en algunas interacciones con algunas personas. Si esto es lo que la gente quiere decir ¿entonces por qué no decir simplemente “ateo dogmático” en vez de “ateo fundamentalista”? Es como si estuvieran tratando de dibujar un paralelo inapropiado con la religión - y este puede ser de hecho el punto.

Como noté anteriormente, esto también es muy injusto para los fundamentalistas. Algunos son arrogantes y dogmáticos, pero no todos. Muchos son “rígidos” cuando se trata de sus creencias religiosas, pero son bastante relajados fuera de su religión. Yo he recibido un número de emails de felicitación de fundamentalistas quienes están de acuerdo conmigo respecto a mis críticas de la religión y el Cristianismo. Algunos incluso acuerdan con mis argumentos sobre que la ley civil y el gobierno no deberían ser definidos de acuerdo a los estándares Cristianos - ni siquiera los suyos.

Los fundamentalistas como estos naturalmente estarían felices si otros estuvieran de acuerdo con ellos y vivieran acorde a su religión, pero solo si lo hicieran voluntariamente. No impondrían su estándares religiosos por vía de la fuerza legal - ni siquiera para prohibir el matrimonio entre homosexuales. Yo entiendo que puede ser difícil de creer, pero no todos los fundamentalistas son iguales y no todos son igual a esos que gritan en la plaza pública. De modo que la ecuación del fundamentalismo con rigidez y dogmatismo realmente es injusta para los mismos fundamentalistas y los Cristianos críticos del Ateísmo deberían saberlo mejor. Los fundamentalistas han hecho muchas cosas dignas de crítica, pero eso no es excusa para transformar la etiqueta en sinónimo de cosas que son malas.

Autor: Austin Cline
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¿Por qué creer en un dios? Simplemente sé bueno, por amor a la bondad »

Una nueva campaña controversial de anuncios declaran “¿Por qué creer en un dios? Simplemente sé bueno, por amor a la bondad“, aparecerá en los camiones de Washington D.C. comenzando la próxima semana y continuarán apareciendo hasta finales de Diciembre. Estos anuncios provocativos están siendo pagados por la Asociación Humanista Americana, y están invirtiendo 40 mil dólares para hacer notar su punto.

“No queremos dejar solos a los Ateos en sus convicciones sobre las festividades”, afirmó Roy Speckhardt, el director ejecutivo de la Asociación Humanista Americana, quien anunció la nueva campaña publicitaria en el Club de Prensa Nacional el Jueves.

Speckhardt también agregó que “la moralidad no viene de la religión. Es un conjunto de valores basados en la empatía, justicia, y experiencia - y todas estas son la esencia de la visión humanista.”

“Estamos tratando de llegar a nuestra audiencia, y algunas veces para poder llegar a una audiencia, todo mundo tiene que oírte”, explicó Fred Edwords, otro portavoz para la Asociación Humanista Americana.”Nuestra razón de hacerlo en las festividades es que muchísimos agnósticos, ateos, y otros tipos de no teistas queiens se sienten un poquito solos durante las celebraciones por su asociación con la religión tradicional”.

Justamente el mes pasado, la Asociación Humanista Británica llegó a los encabezados mundiales anunciando una campaña similar en los autobuses de Londres que proclamaba este mensaje:

“Probablemente no hay un Dios. Ahora deja de preocuparte y disfruta de tu vida”.

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¿Es justo comparar el fundamentalismo religioso con el Ateísmo duro? »

Siempre es sorprendente ver un argumento racional sobre el ateísmo positivo presentado en la arena pública. No debería serlo. No debería ser una cuestión difícil. De hecho, pienso que debería asumirse que los Ateos no solo son tan éticos como la gente religiosa, sino usualmente más éticos. Pero los adoradores de dioses están muy mal equipados para entender que otras personas pueden tener un sentido ético fuerte que no depende del temor de un titiritero sobrenatural.

El diario USA Today no es el medio noticioso más inteligente, por decir mucho. Lo que hace todavía más sorprendente que hayan publicado un artículo de opinión describiendo al ateísmo como un pilar positivo en la estructura de la sociedad. El autor de este artículo nota correctamente que los Ateos modernos en América están confrontados con un prejuicio mucho más venenoso que el que es exhibido para cualquier otro credo en el mundo moderno. No solo mucha gente religiosa da por hecho que los Ateos no deban servir en cargos públicos, muchos creyentes también aseguran - aparentemente sin ninguna ironía - que los Ateos son fanáticos inmorales y despreciables que solo quieren destruir a América. Claramente dichos expertos no están familiarizados con la sicología de proyección.

Incluso en ese tan positivo artículo en el diairo USA Today, el autor no pudo evitar totalmente degradar a los Ateos:

La reputación de los Ateos no ha sido bien servida por los hoscos ataques a la religión por algunos abanderados Ateos de alto perfil. Desde los bien vendidos manifiestos Ateos de años recientes hasta la nueva película Religulous de Bill Maher, las voces más altas de la no-creencia han exhibido mucha de la misma estridencia y estilo para polémicas como los fundamentalistas religiosos que ellos denuncian.

¿Perdón? ¿Los Ateos son presentados como equivalentes morales a los fundamentalistas religiosos porque algunos abogan fuertemente su posición? No, para nada. ¿Cuántos Ateos hacen seriamente propoisiciones de política pública para declarar ilegal a la religión? ¿Cuántos grupos Ateos presionan al Congreso para imponer sus puntos de vista en el resto de la sociedad, incluyendo reglas sociales, sexuales, y de comportamiento que quieren que todos los demas sigan? Yo puedo darles un número en eso. La respuesta correcta es ninguno. Cero. Nada.

Y esa es la diferencia. Muchas personas tienen fuertes opiniones en todo desde los impuestos hasta los lugares en la mesa. Existen Ateos como Richard Dawkins o Sam Harris, quienes mantienen fuertes opiniones sobre el ateísmo, y buscan hacer esas opiniones un tema de amplia discusión pública. Pero ni Dawkins ni Harris, ni PZ Myers, ni Christopher Hitchens, abogan para que pongamos la bota de hierro del Ateísmo en la cara de la libertad. ¿Puede decirse tal cosa de Jerry Falwell, Pat Robertson, Ralph Reed, James Dobson, Sarah Palin, o cualquier otro fanático desesperado por la teocracia en la América moderna y reciente?

No puedo recordar ni una personalidad Atea de los medios masivos que quiera restringir las libertades de los adoradores de dioses. Pero cada uno de los fundamentalistas religiosos que conozco parece buscar poder absoluto sobre las vidas privadas de todos los demás. ¿Detuvieron los Ateos los rezos en las escuelas públicas? De hecho, cualquiera puede rezar en la escuela, a cualquier hora. Lo que los Ateos detuvieron es al gobierno de ordenar a los nicños pequeños a recitar rezos forzados por el estado. ¿Queresn los Ateos destruir la religión porque algunos han luchado por quitar las exhibiciones religiosas de tierras públicas? No, de hecho, tales peronsas solo quieren que el gobierno deje de seleccionar sus religiones favoritas. Una plaza pública sin una exhibición Navideña no es una plaza pública Atea, de la misma manera que un sandwich dorado de queso sin la imagen de María no es una comida Atea.

Yo soy ético porque quiero vivir en una sociedad justa y pacífica donde yo y mis seres queridos estén en peligro mínimo de ser cazados por otras personas. Yo creo que el sufrimiento es malo el 100% de las veces, y que la meta de la sociedad debería ser el crear un ambiente donde a la gente pueda permitírsele determinar sus propios caminos por la vida, mientras no lastimen a nadie más. Mis creencias no derivan de un gigante enojado mágico, y no pueden llevar a quema de brujas, cruzadas santas, lapidaciones a muerte, enseñanza de folclor como ciencia, burkhas, mutilaciones genitales, o 9/11. Y eso es lo que me hace - un Ateo - moralmente superiro a cualquier fundamentalista en la Tierra.

Autor: Johnson Hass (Geólogo)

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